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Modelismo Avanzado


Siguiendo las huellas del Nahuel

Para reconstruirlo en 1:35





Por Juan Carlos Heredia

Imposición del nombre "Tanque Nahuel"


Recuerdo que cuando era todavía un niño solía ver en casa un viejo diccionario enciclopédico de hojas amarillentas editado allá por los años ’50; que entre las páginas correspondientes a la letra “ T ”, junto a una de las definiciones de la palabra tanque, el tanque de guerra, mostraba lo que a mis ojos de chico era una máquina de poderosa estampa en un dibujo en blanco y negro al pie del cual podía leerse:

“TANQUE ARGENTINO DL 43 NAHUEL”


Esa es la primera imagen que me viene a la memoria del DL 43 NAHUEL, el primer tanque diseñado y fabricado en la Argentina, y el primero en Sudamérica.

Y supongo que con el tiempo ese añorado recuerdo influyó para que en el futuro mi gusto se inclinara por las maquetas y en especial por las de los vehículos militares nacionales.

El Nahuel nació como parte de la respuesta argentina a las presiones estadounidenses durante la Segunda Guerra Mundial para que nuestro país declarara la guerra a Alemania.

En esos tiempos en el continente sudamericano nuestro país era el único que no había proclamado las hostilidades contra las potencias del Eje y se mantenía neutral, posición que no era bien vista por la nación del norte que nos tildaba de pro alemanes y mientras decretaba un embargo de armas contra Argentina, al mismo tiempo abarrotaba de suministros bélicos a los países fronterizos que como Brasil apoyaban su política, enviándole cientos de tanques Sherman, Lee y Stuart, aviones y barcos, creando una tensa relación fronteriza y esperando doblegar de esta forma la voluntad de los osados y testarudos argies.

Tal actitud, lejos de obtener que nuestro país inclinara la cabeza resultó en una posición aún más cerrada y aislacionista de Argentina, y al aumentar la posibilidad de un conflicto real con nuestros vecinos fomentado por Estados Unidos, se hizo evidente que para oponerse a todo este material, el Ejército Argentino no estaba preparado y sólo contaba con una docena de tanquetas ligeras Vickers y algunos autos blindados.

Ante la necesidad de dotarse de armamento moderno y con la imposibilidad de adquirirlo en el extranjero, el gobierno decidió desarrollar la industria bélica nacional y autoabastecerse, produciendo distintos modelos de aviones en la Fábrica Militar de Córdoba, y desarrollando el tanque Nahuel para el Ejército.

La tarea fue encomendada al entonces Teniente Coronel Don Alfredo Baisi, quien en forma brillante, solo dotado de su genio e iniciativa y con el trabajo denodado de los hombres del Arsenal Esteban de Lucca, en un país que no contaba con industria pesada ni experiencia previa en fabricación de blindados; partiendo de la nada, en sólo cuarenta y cinco días logró presentar la maqueta en madera a escala real del nuevo tanque.

En apenas ocho meses después, durante el desfile del 9 de julio de 1944, diez tanques Nahuel pasaron atronando frente al palco de autoridades y agregados militares extranjeros, asombrando y dejando atónitos a los presentes con el logro alcanzado por Argentina, que había desarrollado en forma autónoma un carro de combate capaz de compararse con los más modernos de la época.

¿Cuál es el origen de la sigla DL 43 Nahuel?


Se supone que el 43 se correspondía con el año de desarrollo 1943, y el “DL” aparentemente surgió del entusiasmo del presidente Farrel al ver el tanque prototipo, diciéndole a Perón que era por entonces Ministro de Guerra “Déle, déle nomás para adelante” con el proyecto.

El nombre Nahuel, el jaguar o tigre americano en lenguaje araucano, según la tradición surgió justamente como una réplica a Estados Unidos. Durante la presentación de los Nahuel, aviones del Ejército arrojaron volantes que decían: “tendremos dientes, y bien afilados...” y la silueta pintada en los tanques no dejaba dudas a quienes iba dirigido el mensaje.

. La historia en detalle del nacimiento y desarrollo del Nahuel puede encontrarse en el excelente libro de Jorge Ricardo Sigal Fogliani “Nahuel DL 43”, que al leerlo no hizo más que entusiasmarme y aumentar mi deseo por tener la maqueta del primer tanque criollo en mi vitrina.

Hurgando en internet, en la página del Ejército Argentino, en el sitio del investigador George Von Rauch, y fundamentalmente con los datos y fotografías de los libros de Fogliani “ Blindados Argentinos” y “Nahuel DL 43” pude darme por satisfecho y creyendo contar ya con todos los elementos necesarios comenzar el trabajo para realizar el modelo en scracht.

Fue en ese momento, al desmembrar en un boceto las piezas que componen el tanque para trasladarlas al plástico, que comencé a darme cuenta que había algo que no encajaba...

Revisando los planos que aparecen en el libro, advierto que si bien coinciden en líneas generales con las fotografías, al compararlos con el ojo crítico que desarrollamos los modelistas para ver detalles es evidente que no concuerdan del todo, difieren en la forma de la torre, inclinación de la placa de blindaje delantera, parte superior del motor, etc., etc.

Desgraciadamente, como pude corroborar al contactarme con el autor del libro para plantearle mis dudas, todos los planos originales del Nahuel se perdieron, no hay registros de ellos en archivos del Ejército y de los tanques fabricados no queda ninguno. Al parecer todos terminaron como blancos de los Sherman en polígonos o vendidos como chatarra, y las últimas fotos fueron tomadas a un Nahuel abandonado y oxidado frente al IMPI en Buenos Aires en 1965... al que luego se le perdió el rastro, y pudo ser el último Nahuel sobreviviente.

Sin planos fidedignos como base no hay maqueta... así que como punto de partida opté por dibujarlos partiendo de cero e incorporarles todos los datos disponibles. El único testimonio seguro al que podemos remitirnos en la actualidad para saber con bastante certeza como era el Nahuel son las fotografías que quedaron, y examinándolas en detalle podemos encontrar pormenores y datos muy útiles e interesantes.

Evidentemente los tanques fueron concebidos en un momento apremiante como un golpe de efecto político hacia los países extranjeros, para demostrar la capacidad y autosuficiencia de los argentinos y “aparentar” una preparación bélica que no teníamos, con un genuino toque de viveza criolla. En ese aspecto los Nahuel lograron con creces su cometido.

Irónicamente, luego de declararse la guerra a Alemania días antes de concluir la Segunda Guerra Mundial y normalizadas las relaciones con Estados Unidos, la posterior llegada de los modernos tanques Sherman desde Europa comprados por veinticinco centavos el kilo, a pagar con cereales, marcó el fin de los Nahuel.

En ese ínterin, entre 1945 y 1947, los DL 43 se mantuvieron como vehículos de entrenamiento en la naciente Escuela de Tropas Mecanizadas donde constituyeron la base sobre la que se creó el arma blindada moderna en nuestro Ejército, instruyendo a las primeras tripulaciones de tanques, Y siendo esta tal vez su más importante y casi desconocida misión.

Escudriñando en las fotos es posible ver estos detalles en la historia del Nahuel y su posterior evolución.

En la presentación inicial del tanque en 1944 se puede observar la perfecta y pulcra terminación artesanal en la superficie de cada carro, las soldaduras son apenas visibles pues han sido pulidas e incluso los bordes del chasis están maquinados en ángulo para eliminar aristas cortantes... tales refinamientos no son comunes de encontrar en un tanque producido en masa para el combate como el Sherman estadounidense y ni hablar de un T-34 ruso.

La terminación inmaculada de la pintura presenta un tono satinado brillante, al parecer se lustraban los tanques con gasoil antes del desfile.

Los vehículos se matriculaban con números blancos aparentemente al azar, y con distinta tipografía en los caracteres para fingir una gran cantidad salida de las líneas de montaje... c73, c121, c131, c252... cuando en realidad la totalidad de los Nahuel existentes estaba desfilando!

El c73 y c74 fueron los primeros Nahuel expuestos al público el 4 de junio de 1944. Todavía no tenían instalado los motores Lorraine Dietrich que se estaban probando en Córdoba, producidos por la Fábrica Militar de Aviones.

Se puede ver que al frente, en la parte inferior de la placa del blindaje delantero, tienen colocada una plancha vertical que los posteriores vehículos de la serie no llevarían. También es notable la comprensión de la suspensión del primer boggie del tren de rodaje. En un principio creí que debido a la falta de los motores el peso del blindaje frontal desbalanceaba el tanque, más viendo fotos posteriores es evidente que este defecto de centrado no se corrigió y persistió en todos los Nahuel.

La única foto que pude ver mostrando la parte superior de un Nahuel es precisamente del c73, y en ella puede apreciarse la tapa del motor desdoblada en tres hojas, las externas abisagradas abren hacia los lados y la central con un saliente de forma tetragonal está sujeta con bulones.

Sobre la placa de blindaje trasero, se observa entre las herramientas la manivela utilizada para dar arranque al motor. Debajo de esta placa calculo se ubicaría el radiador en una disposición similar al del Sherman y los caños de escape, algo que nunca pude ver en ninguna toma.

También se distingue la forma posterior de la torreta que remata en ángulo formando una arista y las troneras de visión laterales abiertas.

Huellas del Nahuel


En la parte lateral delantera del chasis, directamente detrás de la silueta pintada del tigre se ve un abultamiento semiesférico que me intriga. Sería tal vez el tapón de una pequeña abertura tipo portillo para pistola que cubre los laterales del puesto del conductor y del ametrallador?

La visión para conducir el Nahuel era escasa, puede advertirse en los desfiles que los tanques siempre llevan las escotillas abiertas y a la silueta del conductor asomándose para ver algo, tal vez ni siquiera eran operativos los periscopios.

El c121 del Teniente Coronel Baisi que encabezaba la columna durante el desfile presentación del 9 de julio de 1944 tiene además un detalle especial, montado sobre el techo de la torre frente a la escotilla del comandante puede verse... un espejo retrovisor! redondo, similar al de los camiones de la época. Evidentemente pese a su postura gallarda el Teniente Coronel responsable del proyecto estaba nervioso por observar el comportamiento de los tanques que lo seguían en la presentación. Menudo fiasco hubiera sido que alguno de la formación se plantara en pleno desfile!!!

Las dificultades para la visión se mejoraron en los Nahuel modernizados en 1947, los denominados “reciclados”, al abrirse una mirilla para el conductor en la placa de blindaje frontal del chasis y cambiar la forma de apertura en las escotillas superiores, que se ahora abrían hacia los laterales, supongo que debido también al problema que representaba la saliente del mantelete del cañón al girar la torre con las escotillas abiertas... y para con las cabezas de los tripulantes...

Huellas del Nahuel


El color de los tanques también ha cambiado hacia un verde terroso más claro y mate, más “guerrero”, con una nueva disposición de las herramientas, que ahora en los laterales también se ha colocado las que anteriormente aparecían en la parte trasera, para alejarlas del hollín del humo de los escapes.

Sobre el motor hay cuatro cajas aparentemente para llevar trastos pequeños y facilitar el mantenimiento, aparecen protectores para los faros delanteros, y eslabones de repuesto de las cadenas adosados alrededor de la torre, no como protección para aumentar el blindaje... sino por la tendencia de las orugas del Nahuel a cortarse y quedar desparramadas al usarse en giros ó circular por terreno difícil.

Respecto del armamento, su arma principal eran los cañones Krupp de 75mm. Las dos ametralladoras Madsen centrales del casco se eliminaron, dejando sólo la del operador de radio del lado derecho. Tres armas al frente eran útiles para semejar un erizo combativo en un desfile pero en la práctica ocupaban mucho espacio, y la 12,7mm que supuestamente portaba en la torre al lado del cañón es un dilema... era en realidad de ese calibre?, era coaxial al cañón o instalada en un montaje esférico... ó solo era un tubo que simulaba y aumentaba la apariencia bélica? Con posterioridad se instaló en ese lugar una Madsen de 7,62mm, más fácil de operar en el reducido espacio de la torre.

El principal análisis que hice y para mí más importante, fue constatar las verdaderas dimensiones del Nahuel. En todas las publicaciones siempre se citan los mismos números: Largo 6,223m Alto 2,952m y Ancho 2,33m. Estas medidas son obtenidas de los datos oficiales que figuran en el Archivo General del Ejército, y al llevar en escala estas dimensiones a la maqueta el resultado es un vehículo largo, alto y estrecho, que no me coincide demasiado con lo que se puede ver en las fotos...

Vamos por partes. Y a las fotos me remito.


Para dibujar el lateral partí de esta fotografía, que conserva bien la vista de lado sin alterar demasiado las formas básicas por la casi nula perspectiva. Midiendo sobre ella y comprobando a escala las dimensiones encontré que concuerdan casi perfectamente con los datos oficiales, en longitud del chasis y sobre todo en la altura total del tanque, que coincide exactamente medida desde el suelo hasta el borde superior del visor del comandante.

Hay detalles que faltan al ser eliminados por el fotógrafo de la época que retocó el fondo... y también borró las ametralladoras, parte superior del motor y el extremo de la plancha de blindaje trasera, que reconstruí en el dibujo observándolos en otras tomas. Corrigiendo la deformación producida por el leve ángulo de la foto, se obtiene una vista lateral creo que bastante correcta.

Huellas del Nahuel


El problema ahora es el ancho del vehículo. La medida oficial de 2,330 m. no se ajusta a lo que se ve en las fotos. Creo que el Nahuel era bastante más ancho, basándome en las fotografías y un poco en la lógica.

Evidentemente el Teniente Coronel Baisi por motivos prácticos se inspiró en líneas generales en el diseño del M4 estadounidense, según se dice viendo fotos de las revistas de la época!! No había tiempo de experimentar algo muy novedoso, aunque hay que dejar bien en claro que si bien similar en apariencia, el Nahuel no era una copia ó una versión autóctona del M4, sino un tanque completamente nuevo, con otro motor, armamento, y hasta algunos aditamentos más modernos que el Sherman, como extractores de gases, calefacción e iluminación interna.

Además el chasis estaba dotado de blindaje inclinado, según mis cálculos 35º en el frontal y 20º en los laterales, y si sumamos a esto el detalle de la forma del mantelete del cañón y las troneras en los lados de la torreta encontraremos también cierta similitud con rasgos del tanque ruso T-34 modelo 1939.

Por casualidad, los 80mm del grosor de la placa de blindaje del glacis sería la misma que la del Panther alemán que estaba apareciendo en ese momento en los campos de batalla europeos.

Volviendo al Sherman, si comparamos las dimensiones del chasis de ambos carros de combate, veremos que el Nahuel es unos centímetros más largo 6,223m, contra 5,890m del M4, la versión inicial del Sherman que estaba operativa en esa época y en alto 2,952m y 2,940m. respectivamente, es más, tienen exactamente la misma altura si medimos hasta el techo de la torre. En ancho, en cambio, y siempre según las dimensiones oficiales, al Nahuel le faltan treinta centímetros: 2,330m contra 2,630m del M4.

¿Por qué variar el diseño y hacerlo todavía más angosto? Hay motivos técnicos que invalidan esto; un tanque más largo, alto y estrecho tendría más elevado el centro de gravedad, se voltearía con facilidad al inclinarse en una pendiente lateral, las orugas serían más delgadas aumentando la presión sobre ellas, la dificultad para girar también, además de reducirse el espacio interno y el tamaño del anillo de la torre...

En esta foto se ve un Nahuel durante su montaje en el Arsenal Esteban de Lucca, y se aprecia perfectamente la parte frontal. Si tomamos como promedio la altura del operario parado sobre el mismo plano en 1,68m; midiendo sobre la foto mediante una sencilla regla de tres obtenemos las siguientes dimensiones aparentes del chasis.

Huellas del Nahuel


Si bien el método es primitivo permite acercarse bastante a la realidad, y obtenemos un ancho de 2,65 m que OH! casualidad coincide casi exactamente con el Sherman, y además midiendo el espacio disponible para la oruga nos da 0,43m; descontando una pequeña luz aparecen los cuarenta centímetros que era la medida de la oruga del M4 !!

Para cerciorarse, basta realizar la operación inversa. Tomemos como válida la medida oficial de 2,33m de ancho frontal, y realizamos la regla de tres comparándola con la altura del hombre medida sobre la foto... el resultado da 1,45m... un poco bajo para el operario, no creo que los enanos de Blanca Nieves montaran los Nahuel!!

Midiendo sobre otras fotos los resultados se aproximan bastante, en mis cálculos el ancho del vehículo oscila siempre entre 2,60m y 2,70m.Las fotos en tomas frontales para confirmar estos datos son escasas, pero existen.

Huellas del Nahuel


Esta es del desfile del 9 de julio de 1944, se ven en primer plano los carros ligeros Vickers y al fondo avanzando de frente a los Nahuel.

A esa distancia, la distorsión debería ser mínima, ya que las líneas tienden a hacerse paralelas hacia el infinito y la deformación por la perspectiva se reduce. Ampliando la imagen, se aprecia el volumen frontal del Nahuel, y no me parece que sea el carro alto y estrecho de las medidas oficiales, sino un tanque más espacioso acorde a las treinta y cinco toneladas que pesaba. (Más que el TAM actual!!)

La calidad de la foto no es la mejor, pero sirve para comparar con los dibujos de las vistas frontales que realicé, considerando la medida oficial y la que obtuve de las fotografías, llevando las tres al mismo tamaño:

Huellas del Nahuel


¿Cuál es la vista que más se corresponde con la realidad?


Otra forma de comprobarlo es por la foto inicial del Nahuel de Baisi desfilando. Si como se afirma la placa de blindaje frontal era de ocho centímetros de espesor, cotejamos esa medida y la prolongamos en ancho sobre la foto. El resultado es 2,65m aproximadamente, aún considerando los posibles errores de medición, es por demás llamativo que siempre se obtiene la misma dimensión.

Huellas del Nahuel


Ahora bien. ¿Es posible que haya un error en el ancho de las medidas oficiales, que en algún momento un escribiente tuvo un desliz con la tecla de la máquina y colocó un tres en lugar de un seis en la única copia con las medidas que quedó en el archivo? Sería en realidad el ancho del Nahuel 2,630m y no 2,330m? Tal vez nunca lo sepamos con certeza. Es sólo un dígito, pero que cambia sustancialmente todo.Yo creo que sí.

Por supuesto, nadie tiene la verdad absoluta, el modelo que realicé basado en estos dibujos tal vez no tenga las dimensiones “oficiales” pero sí unas más “reales”, y creo que lograr una maqueta a escala que parezca verdadera y nos deje personalmente satisfechos es lo que siempre buscamos los que sufrimos de este adorable mal que es el modelismo histórico.

Huellas del Nahuel





LA MAQUETA TERMINADA


Huellas del Nahuel






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